domingo, 6 de mayo de 2012

Saturday night Dead.


Estar despierto y escuchar como respiras.
Ver tu rostro que ilumina la luz que se filtra por la ventana y delinea tu nariz, pasa por tu boca y se pierde en tu cuello. Acerco mi mano, pero tengo miedo a despertarte, entonces sólo permito a mis ojos explorar los tuyos que parecen saber lo que pasa aún estando cerrados. También mi nariz puede percibir el aroma de tu aliento y tu cuerpo, tan pesados por el sueño.
Ojalá pudiera despertarte, decirte que ya no es lo mismo si no te encuentro conmigo,  tocar mis labios con los tuyos y dejarme perder todo el estribo dentro de tus brazos.
Pero no puedes, no quieres, no debes, no lo necesito, porque le permito a mis ojos todo. Sábado en la noche. Estoy muerto. Pero me gusta.
Aunque de pronto podría tomar lo que tengo y dártelo sin pensar, permito que todo acabe, pero no para nunca volver a sonreír, sino lograr hacerlo de otra manera. Y la luna está más grande que nunca porque sonríe conmigo.


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