domingo, 3 de abril de 2011

El David de Miguel Ángel

Como tirar el café frío que quedó anoche.
Despertar sin el cobijo de la mañana,
trago amargo y al mismo tiempo tan revitalizante,
es siempre como eso.
Más cuando soñar contigo y un ramo de flores marchitas me envuelve en semejante tristeza,
puesto que las flores están vivas, pero no son para mi.
Me gusta jugar con tu pelo y acariciar tus labios,
y sin embargo con eso no me basta,
no quisiera perderme en tu torso y devorar tu boca como una bestia,
quiero que me adores y tomes entre tus brazos.
Eres el encanto de algo muy seco y pobre de pasión
un destello de luz que no proviene del Sol
eres el llanto incesante de una luz de neón
y la música sorda de el radio de la mañana.
Muero por probarte y sofocar en ti mis ansias
No quiero recitarte versos dulces para que comprendas lo que en tu alma desatino.
porque se bien que a ti no te importan Rimbaud o Baudelaire
y sin embargo, es así como son más funcionales
Los poetas malditos no son lo tuyo,
y sin embargo, es posible transformarme en oropel para estar sobre de ti.

1 comentario:

  1. shhh... calla, no pronuncies a los muertos...
    Caminemos hoy a encontrar entretenciones nuevas
    ;) no solo bustos esculpidos.

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