domingo, 18 de diciembre de 2011
Cuando no respondes.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Sin luz en los ojos.
sábado, 22 de octubre de 2011
Dancing on tiptoes my own secret Ceremonials.
martes, 19 de julio de 2011
Unusual way
viernes, 17 de junio de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
Ágætis Byrjun
Ágætis Byrjun
Y no me importa si yo no te gusto.
O si de pronto me obsesiono con saber como te busco.
Mi mano y la tuya están como imanes, sin que te des cuenta tus dedos corren entre flores para alcanzar mi boca. Vamos por laureles que te corono por un rato, cortemos flores y en tardes de verano lléname con vino de tus besos.
Donde el conejo blanco sigue sin tomar carrera para recorrer el país de las maravillas en busca de la reina, tu y yo hablaremos de las hojas. O te acariciaré el cabello resolviendo el acertijo de tus manos, cantando canciones de otros tiempos miserando el mundo que sin sueños recorremos.
Te cuidaré, y en el invierno con mis manos el fuego de tu alma permanecerá vivo en tanto mis alas duermen. Y con papeles de estrella y constelaciones infinitas, haré las tuyas, con mis manos tan marchitas de tanto acariciar tus mejillas. Ven, corre conmigo, y no digas nada, que me basta tan inocua hilera de dientes en sonrisa para vigilar mi sueño sin angustia.
Por ahora sé que duermes, y que no estoy entre tus palabras susurradas antes de subir al trono de Morfeo, sin embargo, en la ciudad del Sol Poniente es de lo más exquisito pensar en como podré besarte al llegar el alba. Son secretos mis anhelos, y prohibidos mis deseos, sin embargo es un buen comienzo el mostrar cual mariposa mis sentimientos tan exhaltados.
miércoles, 27 de abril de 2011
Quédate callado.
Dime que cuando te vea este clamor que mi pecho ahoga en ti lo podré gritar. Dime que si mis manos recorren tu rostro podré acercar mis labios a los tuyos sin tener que desmembrar primero un iceberg.
Dime que muy por dentro de tus sueños vislumbras cuando menos un suspiro que proviene de mis pulmones y te susurra al oído.
Dime que antes que todo y antes que nada, no importa si entre el mar de diferencias que mi mente y la tuya nadan con dificultad, la costa que mil besos forman a la deriva de una playa es nuestro lugar para guardar un poco de felicidad.
Dime que me extrañas.
Dime que me quieres
martes, 26 de abril de 2011
WEIRD.
Como quererte.
Como no quererte.
Como estar y restar cariño
uno al uno mismo.
Como preguntarte la hora
llevando reloj
e ignorarte cuando
ya voy tarde a mi clase.
Raro es que no te veo tan de oropel.
Y que me da un ardor en los labios
sábado, 16 de abril de 2011
Enamorada de Judas. †
"Love is like a brick.
You can build a house.
Or sink a dead body"
Encendió el cigarrillo cuando resolvió la manera de atar el ladrillo al cadáver. Los labios tan rojos como la sangre que ahora escapaba entre sus manos. Dio una bocanada y exhaló con vehemencia. Jugueteaba con los dedos las cuentas de un rosario mientras veía como se ahogaba en el estanque aquel traidor. Cuya perversa psique le hubiera atormentado aún en las noches que se hundía en su pecho tras el rojo satinado de su habitación. Tabaco, sangre y tierra mojada. Iba vestida con el vestido negro que hubiera comprado para salir por primera vez con él, ahora teñido de rojo por la espalda. Recordó el beso traidor, y la traición misma, la manzana que él no se resistió a probar, La fruta prohibida del dolor en ella. Granizaba sobre ella, como molestas piedras que la acusaban de pecadora.
El momento había resultado abyecto, el revólver calibre 22 se disparó entre las manos de ella. Él, sentado en su trono aterciopelado, como rey descoronado, recibió el tiro en el corazón y palpó la sangre en su camisa, cual gesto de redención. Apagó el cigarrillo en el suelo mojado y sus tacones dieron paso a la capilla de la iglesia, la misa de todos los santos no tardaba en empezar.
martes, 12 de abril de 2011
MARTES.
Martes.
Tu tienes esa sonrisa que hace tiempo no veía. Juega el viento con tu cabello y tus manos se juntan a veces con las mías. Así, cuando el viento nos junta de repente, caminando. Es a cada paso y suspiro que entre tu y yo crece un “me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero”. No sé si venga sólo de mi, o de ti, o de los dos, tan ambiguo que resultas, y al mismo tiempo en ingenuo papel de niño mimado. Niño bonito, pero bobo y mimado. Que mis manos se mueren por las tuyas, y ni se diga de mi boca, por el viento, el viento, el viento, que no quiere sin embargo darte frío, empujarte a mí, en todo caso, es lo que busca. Que juegas con mis caireles y en ensueños te dibujo entre mil nubes y te vuelvo un querubín.
viernes, 8 de abril de 2011
11:11
Es como encontrarte en la cocina. Sólo, y el gas de la estufa es difuso pero intoxica lo suficiente. El reloj y su tic-tac.
Es como acabarse una cajetilla en un día y palpar el último cigarro.
Es como que me guste tu cabello sin la gorra, es como ver que me estás viendo.
Es como la anorexia, la bulimia y el tabaco. Un mareo violento y encontrarte frente a la porcelana vomitando rostros de corazones rotos.
Es oír que colgaste el teléfono, que te despediste sin si quiera susurrar "te quiero"
Es como buscar el cariño hasta debajo de las piedras. Es el rotar y rotar del globo que se va quebrando entre mil partículas pérfidas. Es un cuarto con doscientas personas ye star tremendamente sólo.
Es qué te guste él y no yo.
Despertando con la luz apagada me rompe lo que queda de humano en los quince días de haberme fijado en que sólo me muevo siguiendo cariño huérfano. No es que me sienta, es que lo siento, cuando todas esas cosas que parecen chiquitas se desploman en el suelo como conejitos en la alfombra de Andreé, Sabes que un conejito encerrado en el armario no hará daño alguno, pero los doce saltando de un lugar a otro siempre provocan jaqueca.
Quiero que me duela el alquitrán, que el estómago devuelva mi alimento, quiero volar como rehilete descompuesto. Alabados sean todos, que románticos trazan ambrosía y uno es carboncillo pisoteado.
lunes, 4 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
LAS FLORES DEL MAL Decadencia y Representación Plástica
Personaje trágico, condenado por los estudiados, por la sociedad que lo viera nacer y crecer. Blasfemo, misógino, dandi y contradictor a todo lo que estableciera su época. En su obra se destacaron los escenarios amplios en retratar la fría decadencia parisina. Visiones grotescas de atroces escenarios en los que la miseria, el horror del vino y el hachís, se aglomeran para completar un tórrido compendio de poesías redactadas entre lo parnasiano y lo simbolista. Tan crudas y al mismo tiempo repletas de magníficas letanías dedicadas a sus visiones excesivas provocadas por el opio. En el siguiente texto, pretendo analizar su obra como auténtica experimentación plástica, transgresora en tanto a su calidad parnasiana y naturalista, así como contradictoria de ambas al resultar también simbolista y romántica.
Nacido en un nueve de abril en 1821, Charles Baudelaire vivió una infeliz infancia, siempre creyendo haber vivido en el abandono de su madre y orfanado de padre al cumplir los seis años. Siempre en pro de la libertad, oponiéndose a la conducta diplomática de su padrastro, y la intención de este en incursionarlo hacia una carrera de esta índole.
Adorador de E.A. Poe, e incluso traductor del mismo, adorador de su estética oscura y fría, típica del romanticismo. Escribió su obra más importante: Las Flores del Mal, publicada hacia 1857l, desgarbada en protesta y contradicción al status quo parisino, tremendamente contestataria y denunciante a la aristocracia del romanticismo. Sin embargo, ese sería su valor social, la censura y ataque a la obra de Baudelaire no sería propicia para un análisis literario, sino histórico, lo que planteo es una reflexión de sus escenarios, de la temática estética y el horror descrito entre sus letras.
"[...]A mi lado, en lugar del fuerte maniquí
que parecía haber hecho provisión de mi sangre
en confusión chocaban fragmentos de esqueleto [...]"
-La Metamorfósis del Vampiro.
Las visiones grotescas, precedidas por bellas descripciones de lo que le vuelve loco entre sus noches de exceso de hachís resultan pasmosas. En la "Metamorfósis del Vampiro", el narrador se encuentra a punto de tener contacto sexual con una bella mujer, prometedora de infinitas riquezas y placeres físicos, cuando entre tantas palabras se transforma en un ser monstruoso similar a un vampiro. La figura del Vampiro es, sin embargo una mera analogía al monstruo interior de las personas, simbolismo puro entre las claras descripciones que realiza, el oscuro ser de las tinieblas es la perversión entrelineada a la belleza y promesa de la mujer tentadora.
La metáfora baudeleriana es contradictoria al realismo del cual formara parte, y en poemas como "Las Fuentes de Sangre" retrata su mismo inconsciente en la metáfora de sangrantes manantiales.
Baudelaire, Charles. Las Flores del Mal; Cátedra: Madrid, 2002 p 529
"Creo sentir, a veces que mi sangre en torrente
se me escapa en sollozos lo mismo que una fuente.
Oigo perfectamente su queja dolorida,
pero me palpo en vano para encontrar la herida. [...]"
-La Fuente de sangre
La sangre que siente en su interior eternamente fluyendo cuales fuentes no puede ser saciada por nada de lo que aparentemente le hace sentir bien. Reclama al vino y a las mujeres no poder compensar la pérdida de la sangre, bien pudiendo ser su ser creativo, o la pasión por la vida, una fuente que no puede dejar de ver esparcirse a través de los canales e intenta recuperar con falsedades y excesos. Imágenes simbólicas de sus necesidades, preocupaciones, horrores nocturnos, los atroces pensamientos que en su psique se aglomeran y destruyen, Baudelaire realiza profundas y subjetivas analogías.
"Y con sus brazos abiertos, que abarcan sus pechos,
Atrae las miradas de los seres humanos.
Ella cree, ella sabe, esta virgen infecunda,
Y, por consiguiente, necesaria para la marcha del mundo,
Que la belleza del cuerpo es un sublime don
Que de toda infamia arranca el perdón."
-Alegoría
En "Alegoría", realiza un profundo texto, casi visual de no ser por estar compuesto por palabras en lugar de pinceladas violentas, en el cual habla sobre la prostitución como institución sagrada. Claramente escrita en causa de sus reuniones con sus amigos entregados al neopaganismo. La imagen fiel de una casi religión más allá de la concepción del mal y el bien. Baudelaire fue un ávido a la contratación de cortesanas, acto que le volviera un condenado por los ilustrados del siglo XIX, restándole capacidad y creatividad en torno a sí mismo, creando como responsable de su representación visual, otro argumento que usara frecuentemente sería la muerte.
La Muerte en los textos de Baudelaire contenidos en las "Fleurs du Mal" serían distantes las unas de las otras. La "muerte de los amantes" resulta gozosa, casi prometedora para quien su vida termina, similar a la de los pobres, quienes después de sufrir como única realidad, aspiran solamente a terminar su paso por la realidad de forma corta, para terminar con su sufrir. Para los artistas la muerte está idealizada, así como todo lo que a romántico se refiere. Es, sin embargo, en la obra "El fin de la Jornada", donde su visión como poeta retrata la muerte, su propia introspección analizando y explayando plástica y textualmente lo que ve en el último capítulo de la existencia.
"Bajo una pálida luz
Corre, danza y se retuerce
La Vida, impura y gritona.
Tan pronto como a los cielos"
El fin de la Jornada.
Crea imágenes específicas, así como también en el compendio "Cuadros Parisinos" visiones plásticas escritas, redactadas entre el naturalismo, y el realismo mágico, trágicas visiones macabras y mórbidas.
La obra de Charles Baudelaire se vuelve más que puramente realista y naturalista, transgresora de los géneros en que se le encasillan, no sólo corrompió el status quo social, sino también lo hizo con los cánones estéticos. Contrariando a la mayoría de los géneros en que fuera catalogado, nunca dejado por nadie ser clasificado.
El David de Miguel Ángel
martes, 22 de marzo de 2011
JUDAS
domingo, 20 de marzo de 2011
Amor Cósmico

Caminando a través de el pasillo de columnas forjadas por mármoles, me atormentaba mientras pensaba en el destello que provocaba dentro de mi corazón ver la sonrisa de quien ahora me envolvía en tan dulce enamoramiento. Los árboles de cedro fuera de enormes ventanales anunciaban a los petirrojos predilecto el clima para un buen ataque aéreo. Llevando entre mis manos la marchita muñeca de trapo que encontrara en mi baúl de recuerdos repisados en polvo, corrí a intentar buscar al ser de mística procedencia que con su flautín despertara en mi el silbido de mil hadas inquietas en mi estómago.
Mis ojos entallados de flores rojas te buscaron al encontrar el jardín de manzanos y reverberantes mariposas, asoleado por el astro rey en el baile de las cuatro de la tarde, entre ocultándose y mostrando su vestido. Era testigo de mi emoción el frotar de mis manos al escurrir entre ellas las mil palabras que describiesen el sentir de mi alma adolescente, por demás enamorada. Pero detrás de los arbustos repletos de azaleas no encontré, sin embargo, tu dulce flautín aquietando el aire que ahora parecía revelarse en motín en contra mía. Ahora era por supervivencia regresar a mi aposento para no sentir en mi cuerpo el destajo de la soledad que no hallarte tras los arbustos amenazaba con agobiarme. Las mil palabras ahora no se contenían dentro de mis palmas, puesto que el viento en egoísta repulsa arrebataba con crueldad sin pensar que no eran para él.
En frente del estanque que el color de los peces volvía un festival cromático, ahora intentaba sumergir mis manos para que en el agua los versos para tus oídos no se perdieran. Que el cielo por encima de mis hombros me perdonara por el arranque que ahora las luces de la noche luciérnaga atestiguan. Entre el inquieto titilar de las estrellas me adormecía el rencor que mis manos ahora le tenían a las alas de las aves, se movían mientras mis ojos se cerraban y el ensueño las volvía plumas de cristal rompiendo vuelo en la luna. Y en la oscuridad de la habitación mohosa por el tiempo inmemorial, mis puños al estrellarse en mi pecho escucho el palpitar de mi corazón, mientras me sumerjo en la sombra del tuyo, agobiado y entre hojas que caen despavoridas para el amparo de unos brazos piadosos.
Tropiezo, y observo lo que sobre mis ojos se levanta, el festival de los astros en su baile conformando un rostro que está tan presente en mis sueños como el tuyo, el del olvido que amenaza con separar mis manos de las de quien ahora sigo buscando.
jueves, 6 de enero de 2011
Con Alas Negras.
lunes, 3 de enero de 2011
4.1.1..
Se había percatado en ese preciso momento. Justo cuando el reloj cesó el tic tac de las manecillas una milésima de segundo para avanzar a la siguiente hora, cuando el perro que orinaba en la calle sintió un escalofrío a causa del frío, y él caía en su inconsciente hasta romper un frío tejado de vidrio. Realizó que ya era tarde para dar una segunda vuelta atrás, se limpió las manos de tinta con sumo cuidado, evitando que la costura de su suéter se maltratara, y llevando el resto de color con una maltratada tela en un trapo.
Los doctores se podían ir a un carajo, no le importaba en lo más mínimo lo que ellos pudieran decir acerca de lo que llamaban "maniaco-depresión". Era verdad que los violentos cambios de humor dentro de su mente eran drásticamente negativos, y la falta de orden en torno a sus sentimientos no eran mucho de ayuda, pero mientras no afectara a su trabajo no era gran desventaja.
Poco a poco veía una, tras otra, las espaldas de la gente que lo rodeaba, no era para nada fácil adaptarse a semejante comportamiento, un arranque de histeria siempre acababa en gritos y sollozos tirado en el piso.
Ya había alguien que lo soportaba, un hombre, mayor que el, quien, sin embargo, no despertaba dentro de su mente nada especial, en realidad. Otro caso era su escritura, y su pintura, no había nada más en ese momento que le pudiera parecer atractivo, mandar lo demás por un tubo era lo indicado para él. También había tirado al inodoro los medicamentos prescritos por los doctores para calmar
su "enfermedad", él mismo sentía el alivio, pero no se podía permitir un estado de ánimo artificial, podía tratarse de pura sugestión, pero era un hecho para él que no podía trabajar en su estado alterado por las pastillas.
Cierto era ahora que los síntomas empeoraban, y peor, estando él completamente aislado del resto de las personas. En un día, sus facetas emocionales podían explotar cuatro veces en una hora, y ya fueran todas las que le provocaran estar confinado en su habitación en un mar de lágrimas, o un ataque de furia en que destruyera todo lo que estuviera a su paso.
Ese día, en que se percató que era inútil recobrar la conciencia, escribió unas palabras que dejó al borde de su cama, envueltas en un sobre. Eran las palabras que encerraban el profundo sufrimiento de su alma viviendo en un mundo que no prometía nada para el siguiente abrir de sus ojos.
4.1.1..
Se había percatado en ese preciso momento. Justo cuando el reloj cesó el tic tac de las manecillas una milésima de segundo para avanzar a la siguiente hora, cuando el perro que orinaba en la calle sintió un escalofrío a causa del frío, y él caía en su inconsciente hasta romper un frío tejado de vidrio. Realizó que ya era tarde para dar una segunda vuelta atrás, se limpió las manos de tinta con sumo cuidado, evitando que la costura de su suéter se maltratara, y llevando el resto de color con una maltratada tela en un trapo.
Los doctores se podían ir a un carajo, no le importaba en lo más mínimo lo que ellos pudieran decir acerca de lo que llamaban "maniaco-depresión". Era verdad que los violentos cambios de humor dentro de su mente eran drásticamente negativos, y la falta de orden en torno a sus sentimientos no eran mucho de ayuda, pero mientras no afectara a su trabajo no era gran desventaja.
Poco a poco veía una, tras otra, las espaldas de la gente que lo rodeaba, no era para nada fácil adaptarse a semejante comportamiento, un arranque de histeria siempre acababa en gritos y sollozos tirado en el piso.
Ya había alguien que lo soportaba, un hombre, mayor que el, quien, sin embargo, no despertaba dentro de su mente nada especial, en realidad. Otro caso era su escritura, y su pintura, no había nada más en ese momento que le pudiera parecer atractivo, mandar lo demás por un tubo era lo indicado para él. También había tirado al inodoro los medicamentos prescritos por los doctores para calmar
su "enfermedad", él mismo sentía el alivio, pero no se podía permitir un estado de ánimo artificial, podía tratarse de pura sugestión, pero era un hecho para él que no podía trabajar en su estado alterado por las pastillas.
Cierto era ahora que los síntomas empeoraban, y peor, estando él completamente aislado del resto de las personas. En un día, sus facetas emocionales podían explotar cuatro veces en una hora, y ya fueran todas las que le provocaran estar confinado en su habitación en un mar de lágrimas, o un ataque de furia en que destruyera todo lo que estuviera a su paso.
Ese día, en que se percató que era inútil recobrar la conciencia, escribió unas palabras que dejó al borde de su cama, envueltas en un sobre. Eran las palabras que encerraban el profundo sufrimiento de su alma viviendo en un mundo que no prometía nada para el siguiente abrir de sus ojos.


